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domingo, 1 de julio de 2012

Una graduación hecha misa

Las graduaciones son una de las antiguas celebraciones más largas y tediosas existentes para cualquier ser humano.Yo he ido a la de mi primo (4º de ESO). Pero a todos aquellos que piensan que me metía en una graduación de un colegio normal están equivocados. Todo cambia si ese colegio lleva católico detrás. Y todos los que hemos ido a un colegio católico sabemos que además de misas de bodas o muertos se hace misa del aire si es necesario. 

La cosa empeora si la "graduación", quiero decir misa, es a las 5 de la tarde habiendo comido a las 3 y 30 y con un calor de la hostia. Y ya se sabe que en la digestión te da el bajón y tratándose de estos casos más. Porque hay una especie de conexión desconocida entre lo importante y el sueño, al menos a mí me pasa. Tengo que estudiar, me duermo. Tengo que atender, me duermo. Pero se sobrellevó aunque menudas cabezadas daba en el sillón de casa de mi tía esperando salir por esa puerta. 

Llegué y una vez sentado en los bancos de la iglesia del colegio, con aire acondicionado y luz tenue, me empecé a sentir a gusto. Demasiado a gusto. Casi me empezaba a dormir... Pero no. Nuestro querido amigo el sacerdote tenía reservada una homilía espectacular y amena y en la que sacó a dos chavales inocentes al altar cogiéndolos de las manos y moviéndose al más puro estilo balada-concierto, de lado a lado, sin complejos, mientras se cantaba una canción de esas de misa en las que nunca faltan los "bis" de las palabras gloria, señor y aleluya. Esos dos chavales quedarán marcados para el resto de sus vidas como "pringaos". Pero es que es verdad, yo no sé que tienen estos hombres con incluir a diestro y siniestro esos vocablos como Pitbull y su dale.

Pero lo que está más que claro es que este cura, y en general todos, desaprovechan el poder de su lengua. Hubo algo que me sacó de la inopia, una frase como: "Aquellos que están todo el día en la calle, aquellos que buscan seSo". ¿A qué viene esto del seSo señor? ¿Qué pretende usted? A ello siguió con la batallita típica del viaje al extranjero, que en este caso iba de Corea y una mujer muy rica que visitaba presos... Bueno.. Interesante... Me enteré de que sólo el 10% de la población es católica pero que en las iglesias tienen mucha fe interior y silencio. Fue decir silencio y una niña empezar a llorar. 

Y es que en el 97% de todas las misas no puede faltar ese bebé que con su llanto joda a todas aquellas señoras de al lado, porque casualmente siempre están al lado, y que exteriorizan su cabreo a través de comentarios tales como "es que para qué lo traen tan pequeño" o "qué falta de educación". Señoras que se meten y viven más la palabra del señor que ver Avatar en 3D.

Avanzó la ceremonia, y en uno de los momentos en que paré de mirar las vigas de hierro del techo, tocaba dar la paz. Que está muy bien ese acto fraternal... pero estaría mejor si estuviera al lado esa chica buenorra que está sentada en los bancos de la periferia, como ocurre en las comuniones de primos pequeños, y pudieras hacer un choque falso de caras acabado en pico. Pues yo di la paz no sólo a mi tía, y a la señora de al lado, sino que mis intentos de hacerme el tonto fueron tan inútiles que después de tanto esquivar, aparté por voluntad propia a la desconocida de mi lado para darle la mano a un señor desconocido que me miró como diciendo: "¿Tú que haces chaval?". Así, sin más, directamente... Se me pasó el tiempo mirando el techo, la pared y el suelo y tuve que actuar

Yo he llegado a la conclusión de que todas las misas son iguales. Son formato estándar. Le pones una pareja: una boda. Un ataúd: un funeral. Una pila: un bautizo... Una graduación: un tostón.

miércoles, 16 de mayo de 2012

De ir a clase a ir a la mierda

Estoy en la mierda. En el fondo de la mierda. Mis expresiones faciales respetan más que nunca las leyes de la gravedad... Cabeza caída, ojos caídos, boca abierta, barbilla a un metro de distancia del labio superior y los cojones por los suelos... (es verdad que esto último no corresponde a la morfología facial pero ¡bah!) Pero dios mio cuanta mala leche acumulo en este cuerpo.

Ya es definitivo y oficial... echo de menos las clases... incluso las de profesores insoportables, crispantes, soporíferos, etc. Da igual el que sea. Nunca he tenido nada en contra de las clases sino de los trabajos y el estudio... Más del estudio que los trabajos.

Pero, ¿qué hay de esas tardes a las 4 entrando por una puerta dispuesto a darlo todo viendo el interviú (no pienses mal sigue leyendo), metiéndote en tuenti, facebook, twitter,...? En definitiva, ir a hacer nada mientras un profesor gasta saliva. Entras, cruzas sonrisas y miradas y te sientas a perder el tiempo. Porque es lo mismo perder el tiempo que ir a clase. No nos engañemos. Dirás: "Sí, pero al menos te suena y después cuando vas a estudiar no te cuesta tanto" Y yo te digo: "¡Y una mierda, mierdaaa!". Es sorprendente hasta que punto nos llegamos a engañar para no mortificarnos. Yo al menos voy a clase y cuando llega la hora de estudiar digo: "¿Pero esto qué es?" El chino es un idioma tan familiar como lo que hay escrito en el papel. Es que claro, llevarse clases y clases metido en Interviú para ver los espléndidos cuerpos de María José Galera y Aramís Fuster es una distracción más que justificada... Bueno, eso y ver vídeos de caída a lo ESO en informática. Todo lo relatado anteriormente es cierto. Te preguntarás "¿Este tío ha madurado?" ¿Pero qué es eso? A ver. 

Pues que me amargo solo, en mi casa, aburrido y por hacer algo escribo semejante bazofia. Es que las clases te marcan una rutina, una actividad, unos hábitos sociales en los que te relacionas con el resto de la gente, y en mi casa con quien me relaciono es con la pared. Ir a clase es beneficioso para la salud. Al menos en mi caso. Que estar solo me lleva a ingerir galletas y chocolate y si le quitas las clases, sustituyo la poca sangre que queda en mis venas por colesterol puro. Así, directamente. Pero si sólo daba el paseillo de mi casa al aulario. Así voy. 9 kilazos ¡9! y subiendo.

Para satisfacción extrema. Hoy he recogido a mi prima del colegio y una madre de una compañera suya me dice "Uy, cómo te ha cambiado la cara" (pensaba para mí "Sí venga llámame gordo insensible"). Respondí "Han pasado 4 años es normal que me cambie la cara". "Sí, bueno me he fijado y te he notado muy distinto, te ha cambiado mucho la cara". Mira que me da igual que no me haya dicho nada malo. Pero en este momento todo me sienta mal. Hasta respirar...


Pero hay más: Además el chino de los cojones, tras una semana ausente, viene a joder como de costumbre y no tiene otra que poner sus platos y vasos sucios en el lavavajillas limpio, acabado de terminar. Le digo en un tono que ya roza lo borde "Pablo, ¡El fregalatos estaba limpio!" A lo que me responde sonriendo y riendo "no jodas". ¿No jodas? Pero de qué vas somierda... Convivencia pacífica y feliz dónde las haya.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Messenger y XD. Una extraña relación

¿Quién no ha iniciado una conversación por messenger y ha ocurrido lo siguiente? "Hola" y te responden "hola", insistes y te tiras a la piscina de loco por la vida preguntando "¿qué tal?"; "bien y tú?"; yo aquí ando ... a lo que le sigue un... que has hecho hoy??, que es de tu vida?... Es ahí donde está el punto muerto de toda conversación... ¿para qué hablar si lo próximo que haces en 2 minutos es cerrarla? !Pero que le den por culo¡.

Otra curiosidad es cuando hablas por messenger y los dos conversadores comenzáis a escribir a la vez... se inicia entonces una batalla brutal a ver quién va a ser el primero en escribir lo que tenía que decir antes de cambiar de tema. Es curioso cómo pensamos mientras vemos los puntos suspensivos en movimiento, e intentamos retener lo que escribimos para ver que es lo que va a decir la otra persona. Decides dar ese gran paso de colocar el dedo en el intro mientras ves que el mensaje de tu amigo no llega. Por ello decides dar un paso mayor y pulsar la tecla porque la cosa se alargaría eternamente y lo que pasa es que te quedas como cuando se te va la luz al final de una película de intriga. ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉÉÉÉÉ?


Hablando el otro día con mis amigos en una conversación profunda, como las que yo tengo siempre que ni en las tertulias del Ateneo, paramos a reflexionar sobre el "XD". XD, esa gran coletilla añadida a cualquier frase, ya sea utilizada para saludar como para poner un monosílabo o una onomatopeya. Me acordé de que yo odiaba a muerte esa criptografía que apareció estando yo en 3º de ESO y que ahora utilizo cual síntoma de una enfermedad. Añado XD a todo, y encima en minúscula que pierde más sentido. Voy a intentar rehabilitarme del daño que me ha hecho este "icono", intentaré pasar página y dejar atrás el síndrome versión cibernética de "coletilla de jugador de fútbol en rueda de prensa" que añaden ¿no? a toda respuesta. ¿Lo conseguiré o mi lápida llevará un XD después del nombre?

Hay cosas incomprensibles...